Llevo apenas un mes con mi iPad, y sin duda la pregunta que más me hace la gente que la ve es ¿vale la pena comprar una? La respuesta impulsiva es ¡claro! Pero luego viene el análisis juntos, y es donde muchas veces se dan cuenta de que quizás este producto no es para ellos. Yo no soy nadie para decir a quién sí o no le puede servir, puesto que yo en un principio fui de la opinión de no querer una, por no entender bien qué utilidad tendría en mi día a día un “iPodsote”, como muchos lo siguen llamando, si ya tengo un iPhone y una Macbook (sí, soy maquero de corazón desde hace más de 10 años), y aún así no entendía como para qué diablos querría un iPad. Bastó tener una en mis manos y verla funcionando para empezar a visualizar cómo le podría sacar provecho.
De una o de otra forma, una iPad tiene las funcionalidades principales que hoy en día necesita cualquiera que cargue a diario con una Netbook, y me refiero a tener un procesador de palabras, una hoja de cálculo, presentaciones, navegación por Internet, correo electrónico, reproducción de video y música, y uno que otro juego. Sí, de acuerdo, hay cosas que no puede hacer, pero me atrevo a decir que un porcentaje considerable de usuarios de computadoras portátiles están más que cubiertos con las funciones anteriores, ¿o me equivoco? Y la verdad no saben qué bien se siente llevar todo eso en en una pequeña tableta no más grande que un block de notas. Si eres de los que viaja seguido con su inseparable computadora por razones de negocio, al tener una sabrás lo que significa viajar “ligero”, además el problema de tener que llevar archivos está solucionado con servicios como Google Docs o iWork.com, que ofrecen almacenaje en la “nube” para tu información sin costo alguno. Aunque sin duda el punto que me hizo tomar por completo la decisión de comprar una iPad fue el campo de las revistas digitales. Soy lector asiduo de publicaciones americanas como Wired, que a veces no es fácil conseguir en México y además su precio es elevado. Qué mejor que verlas en formato digital, con todo el contenido multimedia extra que ofrecen y pagando el precio real de la publicación. Estoy convencido de que cualquiera que tenga una Netbook, bien podría reemplazarla por un iPad sin problema alguno, más temprano que tarde las computadoras portátiles se volverán tabletas con mayores prestaciones.
Es un juguete caro, sin duda, incluso más que una Netbook que ofrece otras funciones como según muchos aseguran (yo no sé cuáles además de las que ofrece un iPad), he hecho el modelo más caro vale casi lo mismo que la Macbook más básica. Pero el simple hecho de entrar a un nuevo mundo, aquel que tarde o temprano se volverá el estándar en computación móvil, hace de la experiencia iPad algo muy atractivo, además de que es uno de los mejores gadgets que he usado en toda mi vida. Facilidad de uso, diversión y excelentes prestaciones, todo al alcance de tus dedos. Entonces, ¿vale le pena tener una? Nunca me cansaré de decir: ¡por supuesto!



